EL MECHERO BUNSEN
 ASÍ IMAGINÉ MI VIDA
 
"Cuando la situación es adversa y la esperanza poca,
las decisiones drásticas son las más seguras" (Tito Livio)
 
Martes 23 de noviembre, de madrugada. Este texto es el primero que insertaré en esta web. Comienzo así una aventura interior, seguramente más emocionante que las otras, las que te llevan a recorrer el mundo, y en algunos casos, a descargar adrenalina. En ésta que ahora comenzaré a desvelar, apenas me moveré de la mesa del comedor, y estaré sólo alumbrado por una lámpara para que todo a mi alrededor sea oscuro y pueda así concentrarme en mi propio ser.
Media centuria ha durado mi viaje exterior, tal y como proyecté a principios de mi juventud. De manera ingenua o no, pensé así: voy a disfrutar de la vida en libertad, voy viajar (no lo he hecho todo lo deseable), voy a dejarme llevar por el río de la vida para que el Destino haga conmigo lo que considere justo. Hasta el momento presente, cuando sintiendo la finitud de la existencia, que no el cansancio o la desilusión, llega la hora de valorar el pasado, de analizar las decisiones erróneas, de ajustar cuentas con los canallas, de buscar en mi interior algo de belleza y ética.
Ya sé que soy limitado con el lenguaje, que no tengo talento -de eso se han encargado de recordármelo puntualmente los envidiosos. Que pretendo escribir pero no valgo para ello. Lo sé. Pero si precisamente he creado esta web ha sido para no tener que rendir cuentas a nadie, y sentirme libre a la hora de expresarme. Y raro sería que ni siquiera alguna de mis amigas de las redes sociales se pasara de vez en cuando a curiosear por aquí. Con esto casi me conformo. Me será absolutamente indiferente lo que piensen todos de mí, excepto mi madre, pues ya era así antes de disponer de este bendito medio de expresión.
Confieso que tengo pánico al hecho de quedarme un día sin asuntos que tratar en este dietario. Pero también considero que ya me queda el suficiente tiempo de vida para explicar y reflexionar respecto a todo lo que de interesante haya cuajado en mi existencia. Creo que ni me faltará ni me sobrará tiempo. Pues en paralelo a mi nueva dedicación a la escritura pueden surgirme nuevas experiencias vitales. Esto es muy difícil, sólo alcanzado por escritores de la talla de Hemingway o Jack London, aventureros y hombres de letras al mismo tiempo. Yo sólo he aspirado a vivir con naturalidad, aunque buscando la intensidad, y a partir de ahora, a expresar lo vivido. Pues mi obra literaria es mi vida. Siendo vanidoso diré que soy un escritor sin obra.
Que conste que ya a los 23 años, frente a más de 200 alumnos del curso de Filología Hispánica en la Central de Barcelona, cuando el profesor Jordi Llovet me cedió un día su clase para que expusiera mis ideas sobre la Literatura, ya recomendé que lo más práctico era abrirse al mundo, no quedarse encerrado como una rata de biblioteca, para ya en una edad madura intentar transcribir lo vivido. ¿Que no se está capacitado para crear algo de interés? Bueno, al menos se habrá gozado de la vida, y ésta no se dará por mal empleada. Así imaginé yo mi vida, y así se ha desarrollado.
 
Como buen aficionado a las listas, incluiré a menudo alguna al final del texto diario. Hoy tratará sobre el tiempo que dedicaré cada día a elmecherobunsen.es, que serán 9 horas: